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sábado, 26 de octubre de 2019

Mi primera banda y concierto


Cuando empezamos, en el mundo de la música todos aspiramos a tener una banda. Sea tocando cóvers o temas propios... es más y porque no girar por diferentes ciudades o aspirar a un mega concierto. En todas mis redes sociales, muchos me piden consejos de cómo llegar a tener un buen sonido o recomendaciones para adquirir nuevos los equipos, pero los que van más allá, es cómo lograr integrar una banda y presentarte en diferentes lugares. En este artículo les haré algunas recomendaciones en tocar con tu grupo e iniciar nuestras primeras presentaciones en diferentes conciertos.


1. El nivel no importa mucho

Ya para todos es conocido, los diferentes niveles que existen entre los géneros o estilos musicales, como: el punk, metal, progresivo, etc. Por lo tanto, si tú quieres tener tu primera banda, no es necesario tener un súper nivel, solo consiste en encontrar los integrantes acordes a tus gustos, preferencias y técnica. En este sentido, cada vez que necesites algún integrante, puedes publicarlo en tus redes sociales incluyendo, distrito, tu edad, los géneros que tocas o cóvers, si no está la banda completa mencionarlo y seguidamente lo que quieras buscar como objetivo final (tocar en conciertos, grabar canciones, lanzar un vídeo, girar varias fechas, etc). Cuando formes tu banda te darás cuenta que las personas que la integran, no siempre tendrán las mismas preferencias y costumbres, algunos serán ordenados, otros lo contrario o puntuales, otros desinteresados y otras características cada uno aportará a la banda, sea para bien o mal (esto hablaremos en otro título).




2. Los primeros ensayos

Para la mayoría de músicos está sobre entendido que todos tenemos "casi" los mismos gustos, sin embargo, esto juega una mala pasada a la nueva banda. Porque no todos estarán conformes con los nuevos temas que se van a tocar. Por ello, uno de las mayores cosas que se discuten entre integrantes es que canciones deben tocar y cuáles otras no. Siempre tomar en cuenta el nivel técnico de todos y sus preferencias, porque aunque no lo creas este es un motivo de resentimiento muy frecuente en los músicos... otro también es la puntualidad.

3. Llegó la hora del concierto

Antes de pasar a describir este punto, todos las bandas principiantes se preguntan como conseguir tocar en diferentes lugares (hay muchos que tienen sus primeras tocas inclusive de casualidad) por eso te doy un listado y sugerencias de cómo conseguirlas: 

  • Hablar con el encargado de tu instituto, colegio, universidad y mencionar que tienes una banda, informándole que apenas haya una actividad, te considere (siempre dejarle un audio o link de tus temas)
  • Organizar un concierto con otras bandas. Tocar las puertas de diferentes locales y mostrarles tu proyecto. Esta forma aveces es un poco "dura" porque te cerrarán muchas puertas.
  • Comentarles a tus amigos de otras bandas sobre tu intención de tocar en conciertos y que te avisen si es que hay una "tocada" donde tú también puedas participar.
  • Tocar la puerta a productores de conciertos; aunque este punto es para bandas ya formada, siempre debes estar atento a las oportunidades y arriesgarte. Los realizadores de conciertos "los hay buenos y malos" y sde vez en cuando buscan bandas emergentes, por eso no dudes, siempre presenta tu proyecto a uno de estos.
  • Responder a las convocatorias que se publican muchas veces en redes sociales, portales culturales (Ministerio de cultura, centros artísticos, museos, entre otros.), revistas digitales, anuncios e diarios, etc.

4. Un paso más adelante

Cuando tu banda ya está formada y hayas tenido tus primeros conciertos es importante trabajar dos aspectos claves para seguir avanzando.

a. Objetivos a mediano y/o largo plazo, y estos pueden ser: Componer y grabar temas propios, realizar el primer videoclip profesional, armar nuestra sala de ensayo, mejorar nuestras plataformas en redes sociales, publicar tú primera página web, planificación y estrategia para hacer más conocida tu banda.

b. En estas sugerencias no hemos puesto giras dentro de tu país, por una sencilla razón. Acá te daremos un ejemplo:
¿Sabes qué es un sparring? (es una forma de entrenamiento común a muchos deportes de combate) En este se simula una batalla para prepararnos al combate, midiendo nuestras fuerzas, nuestras habilidades antes del confrotamiento. Antes de aspirar a tocar en grandes concierto o girar en provincias, es necesario avanzar poco a poco, sabiendo como es el camino aprenderás a como pararte en escenario, cuáles son tus fallas en vivo, como encontrar un mejor ingeniero de sonido, precauciones antes y durante los conciertos... Todo esto hará que mejores a nivel de grupo dando una imagen más profesional.


5. El típico error

Cuando la banda adquiere un buen nivel de interpretación y ejecución, comúnmente creerá y pensará que ya está para las ligas mayores. La gran verdad que para escalar en el mundo del arte y la música, no basta con eso, ni siquiera con buenas canciones, sino perseverancia, hartos conciertos, difusión por doquier de sus actividades y temas musicales, pisar muchas localidades, etc. Sería interesante que en este estadío recuerdes  la metáfora "Highway to hell" o "Starway to heaven" acerca de como es el camino para la  realización de una banda con éxito. 

Se que habrán muchas recomendaciones que deberás tomar en cuenta, sin embargo una sola que te puede ayudar ES LA PERSEVERANCIA!

We rock!!!




domingo, 2 de septiembre de 2018

2 tips para entender a un músico



Aunque muchos de nosotros no sepamos cómo actuar y comportarnos ante una relación de pareja o familiar, ante la presión laboral, ante los estudios e inclusive saber cómo somos y actuamos realmente los músicos en la vida cotidiana, este artículo pretende explicar de una manera muy sencilla, basada en diferentes estudios de psicólogos y músicos de prestigio. 

¿Cómo es que un músico teniendo un don tan hermoso como por ejemplo el poder expresar melodías tan hermosas, acordes encantadores o dar mensajes tan importantes en sus composiciones, se comportan muchas veces en la vida cotidiana como personas tan difíciles de entender? 

Para esto debemos tratar de comprender que las cantidades de horas que tiene el músico con su instrumento muchas veces lo aísla del mundo cotidiano, de la vida social y sobre todo de la interrelación con personas con las cuales le unen lazos afectivos. Esto a la larga le pasa factura volviéndolo un inmaduro emocional y que muchas veces se traduce en su pobre lenguaje emocional sobretodo en él hablado y afectivo. Es por eso que muchas personas Cuando entablan ciertas relaciones afectivas con músicos de una forma más íntima se extrañan de las diferentes reacciones que poseen de forma inherente estos músicos. Estoy 100% seguro que a muchos músicos que leen esto, les habrá pasado lo siguiente cuando alguien le dice: “Qué extraño eres”. 


Volviendo al punto de partida. ¿Dónde nace esa extraña relación entre el músico y su instrumento? Mencionare el siguiente párrafo que clarifica esta noción muy personal, de cada ejecutante instrumentista, por ejemplo de la relación que existe entre un guitarrista y su guitarra: 

“Es sencillo imaginar lo difícil que resulta dominar un instrumento musical para conseguir que de él surjan sonidos agradables. Si en alguna ocasión hemos tenido un violín, un oboe o una trompeta entre nuestras manos y hemos intentado sacar de él alguna nota o sonido, con la mirada desconfiada de su propietario o propietaria, sabremos lo complicado que resulta. Ardua tarea, es realmente difícil. Imaginemos entonces la dedicación necesaria para hacer posible que de él no solamente salgan sonidos agradables, sino hermosas melodías compuestas por genios de la composición. De todos los esfuerzos necesarios para poder ser músico, el tiempo y trabajo dedicado a dominar el instrumento es el que mayor peso ocupa, además este esfuerzo se realiza desde niño (McPherson y Davidson, 2006). Mucho tiempo se ha de dedicar a esta labor, incluso podemos conocer las horas que se destinan a este fin y medirlas. Al cumplir 21 años, un estudiante de música ha pasado 10.000 horas practicando con su instrumento (Ralft y Anders, 1995); son las horas que se necesitan para cumplir los requisitos de los estudios musicales. Lógicamente existirá una variabilidad en la dedicación, pero podemos tomar estas horas como referencia, como media de la asignación que un músico realiza a la práctica instrumental. Además, este tiempo (10.000 horas) coincide con el que resulta en otros estudios cuando se investigan las condiciones necesarias para ser un experto y destacar como músico (Levitin, 2006).” - MUSICOREXIA de Guillermo Dalia. 



Luego de haber pasado algunos años de dedicación, cuando los intérpretes musicales entran a otras facetas como la creación ardua y arreglos, fuera de sus proyectos personales y todo el ámbito laboral que conlleva como compromisos, ensayos, conciertos, etc. La experiencia va dotando de otras claves para su desarrollo como músico y artista, llevándolo a la maestría de la interpretación y composición musical, a la cual llamaremos: EL HILO CONDUCTOR. Importancia de crear un "hilo conductor" durante nuestra ejecución artística. 

“ Éste consiste en crear una conexión entre nuestro corazón y cada sonido de una pieza musical. Esto es de gran relevancia pues lo que sucede comúnmente en una ejecución sonora es que "la intención musical se cae continuamente". Es decir, debido a razones internas y externas y a una desconexión entre nosotros y el mundo sonoro, la energía creada durante una pieza tiende a cortarse. Esto hace que el público pierda la atención durante la ejecución del artista y no se llega a crear una atmósfera que cautive a la audiencia presente. Las razones internas que pueden bloquear el hilo conductor se deben a que no tenemos claro, a nivel interno, la idea total de la pieza misma; tocamos sin tener claro el cómo podemos unir y estructurar, internamente, las diferentes partes de una pieza de tal manera que se vuelva una sola energía que emana a través de nuestra interpretación musical. Las razones externas que no contribuyen a la creación de dicha energía, se deben a varias razones. Una de éstas pueden ser las distracciones que surjan durante nuestra ejecución, tales como sonidos externos, movimientos del público o el sentimiento físico de que existe una barrera entre nosotros y el escucha. Para crear el hilo conductor de una pieza y lograr así la atención física e interna del público, es necesario que saquemos a la luz nuestra capacidad como arquitectos sonoros.” - El MUSICO CONSCIENTE de Paulina Derbez.


¡Primeras conclusiones, pero que no acaban!


Con estos dos simples puntos y aunque parezca totalmente lógico y razonable, no lo es para otros, porque desde el hecho que para un músico ya implica grandes cantidades de tiempo, sino también una interiorización de todo lo aprendido y experimentado entre él, el instrumento y el público que lo escucha. A esto tenemos que añadirle la constante exigencia del mundo cotidiano y del mismo músico, para mejorar todos sus aspectos personales y profesionales. La conclusión sería la siguiente: El músico y su valor agregado para el ámbito cultural, no justifica a veces su aislamiento de la sociedad, por lo tanto todo músico tiene la responsabilidad de mejorar también como persona pero a su vez el público, receptor de sus obras de arte, deberá entender ciertas características para poder comprender y habilitar cierto trato preferencial para con ellos, no estamos diciendo aceptarle todas sus niñerías o engreimientos sino simplemente comprender de una forma activa su labor a través del apoyo a su arte, a sus ensayos, sus conciertos, sus grabaciones, sus entrevistas, sus estudios, etc. 

WE ROCK!

martes, 8 de septiembre de 2015

Síndrome de Déficit de Repertorio.

Alguna vez cuando has estado en una reunión, en una fogata, en una fiesta o en familia no te han hecho la siguiente pregunta: “¡Ah, tú sabes tocar guitarra! ¿A ver tócate esta canción?”
Y tú con la guitarra en la espalda piensas: “Esa canción no la sé”.


En este artículo te explicaré qué es el Síndrome de Déficit de Repertorio. Una de las cosas más comunes que nos pasa a la mayoría de los guitarristas, sobre todo cuando alguien de nuestra familia se entera de que tocamos nos pide interpretar su canción favorita… como si tuviéramos todas las canciones en nuestra cabeza.

A muchos nos ha pasado que algún conocido muy cercano nos ha dicho tócate esta canción y nosotros no sabemos ni siquiera cómo se llama y/o qué estilo es. Y lo que da más cólera es que te dicen: “¿No te sabes esa canción?, Si es súper conocida”. Y nosotros por dentro: “grrrr”. Pues no hay que ponernos mal porque de esto han escrito muchos autores acerca del tema.
Los músicos no tenemos la obligación de saber todas las canciones de memoria, pero sí saber acompañar y saber las estructuras mínimas de un género. Osea, aprender ritmos y estructuras de géneros populares. Esto ha sido estudiado por una de las instituciones más prestigiosas en la enseñanza musical y donde, dicho sea de paso donde estudié, en Musician Institute de California.

¿Qué es el SDR?

Síndrome de Déficit de Repertorio. Todos los guitarristas sufrimos de eso y quizás en otros instrumentistas se replique pero como la guitarra es un instrumento portátil (acústica) siempre estaremos expuestos a que nos hagan esa famosa pregunta: “A ver tócate esa canción.” Podremos haber sacado Dream Theater o Steve Vai, saber canciones de Metallica, de Megadeth o canciones de Blues, pero siempre me piden algo que yo no sé, ¿Por qué?
La respuesta es muy sencilla. No estamos acostumbrados a acompañar a cantantes, sobre todo música popular… eso va a suceder cuando la persona que nos solicite un repertorio determinado escuche mucha música comercial o popular.
A muchos nos ha pasado que cuando nos ven con la guitarra eléctrica piensan que tocamos cualquier canción que se les ocurra, si tenemos la “suerte” de saberla, nos dirán: “Que excelente tocas”. Y este es el principio del síndrome, no es que sepamos tocar guitarra sino que la música es un lenguaje y como todo lenguaje hay palabras que no sabemos para poder expresar ciertas cosas. Vayamos a la siguiente analogía: comparemos el repertorio musical con un libro de comedia. Aquí encontraremos palabras con un lenguaje humorístico. Al final de la lectura tendremos el concepto de la obra… al tiempo me encuentro con un amigo que lee solo obras literarias de terror y él me pide que le escriba algo referente al terror. ¿Podré escribirlas?
Lo mismo sucede en la música. Si yo estoy acostumbrado a narrar o leer repertorio de puro metal… y alguien me pide que toque una cumbia, lo más normal es que no sepa ni siquiera acompañar una cumbia. Generalmente los que saben muchas canciones son los que mejor acompañan porque saben muchos ritmos y estructuras, pero generalmente son los que menos técnicos son, ya que no se especializan en un estilo definido. Los que poseen un estilo definido, a su vez, casi siempre sufren del SDR.

¿Qué hacer?

Una de las cosas más importante de todo músico cuando es solicitado para tocar en una banda, es el dominio rítmico. Por lo tanto, la solución será: cada vez que aprendas una canción, escribir la estructura de la canción y el ritmo. Así durante muchos años crearás tu propio diccionario con diferentes lenguajes (musicales). Lo segundo será también aprender ritmos nuevos. Salsa, cumbia, disco, bolero, reggaetón, bachata, etc.

Psdt: si no te gusta alguno de estos géneros, no te preocupes porque siempre habrá un “chivero” que lo podrá tocar. Piénsalo.

Aquí un vídeo para cuando ya no tengas el SDR, jajajajaj